Reloj de bolsillo Filmar: rescate de un reloj suizo de 17 rubíes encontrado por 5 € en un mercadillo
Ficha rápida
Marca: Filmar
Tipo: Reloj de bolsillo tipo monja
Origen: Suiza
Movimiento: Mecánico manual 17 rubíes con sistema Incabloc
Estado del hallazgo: Funcionando
Precio de compra: 5 €
Un hallazgo inesperado entre relojes vintage olvidados
"Los relojes no mueren. Solo esperan a que alguien vuelva a escucharlos."
Este reloj de bolsillo Filmar con movimiento mecánico suizo de 17 rubíes e Incabloc fue encontrado en un mercadillo por tan solo 5 €. En este artículo descubrirás su historia, analizaremos su movimiento y veremos cómo una sencilla restauración permitió devolver la vida a una auténtica pieza de relojería vintage.
Hay relojes que aparecen en vitrinas. Otros esperan en escaparates. Y luego están los que pasan años escondidos en una caja olvidada, aguardando a que alguien los descubra.
Este Filmar era uno de ellos.
Entre puestos improvisados, cajas llenas de objetos sin historia aparente y el murmullo de un domingo cualquiera, apareció ante mí: un pequeño reloj de bolsillo Filmar, desgastado, silencioso y casi rendido al paso del tiempo. Nadie parecía prestarle atención.
Nadie, excepto quien sabe que los relojes no mueren.
Solo esperan.
Encontrar relojes vintage en mercadillos: el hallazgo del Filmar
Lo encontré mezclado entre llaves antiguas, bisutería rota y pequeños objetos que parecían haber perdido cualquier valor. Apenas sobresalía entre el resto.
Cuando lo cogí por primera vez estaba frío, apagado y cubierto por décadas de abandono. La caja mostraba cicatrices, la esfera acusaba el paso de los años y el brillo de otros tiempos parecía haberse extinguido.
Pero el peso era bueno y la intuición también. Los coleccionistas conocemos esa sensación: ese instante difícil de explicar en el que una pieza te llama antes incluso de entender por qué.
Había algo allí, algo que iba más allá de su aspecto.
Alma mecánica.
Este reloj tipo monja, una variante más pequeña y discreta del reloj de bolsillo tradicional, fue diseñado para acompañar a su propietario durante toda una vida. No era una pieza de lujo. Nunca pretendió serlo. Y precisamente por eso resultaba tan interesante.
El momento de la compra
Pregunté el precio sin mostrar demasiado interés. El vendedor apenas levantó la vista.
—Cinco euros.
Miré de nuevo el reloj intentando no mostrar entusiasmo. Para él era un objeto más entre cientos de cosas acumuladas durante años. Para mí empezaba a convertirse en una historia.
Por apenas 5 euros, el pequeño Filmar cambió de manos una vez más. En ese momento todavía no sabía exactamente qué había comprado, pero sí sabía que merecía una oportunidad.
La esfera del Filmar mostraba las huellas de décadas de uso.
El movimiento mecánico suizo de 17 rubíes del Filmar
Al abrir la tapa apareció su corazón: un movimiento mecánico suizo de 17 rubíes con sistema Incabloc.
No firmado. No exclusivo. No necesario.
Y sin embargo... auténtico.
Giré la tapa trasera sin esperar demasiado y allí estaba: un movimiento limpio, completo y sorprendentemente bien conservado.
Pero la verdadera sorpresa llegó unos segundos después.
Tomé la corona entre los dedos y le di unas vueltas con suavidad. Uno, dos, tres clics.
Entonces ocurrió.
El volante comenzó a oscilar.
El mecanismo despertó.
Volvía a latir.
Después de quién sabe cuántos años olvidado en una caja de mercadillo, aquel pequeño reloj seguía haciendo exactamente aquello para lo que había sido creado.
Medir el tiempo.
Reconozco que sonreí. No esperaba encontrar un movimiento tan vivo en una pieza que parecía haber sido abandonada durante décadas.
En ese instante dejé de ver un reloj modesto. Estaba sosteniendo una pequeña máquina que había sobrevivido al paso del tiempo esperando una nueva oportunidad.
Probablemente monta un calibre genérico fabricado por alguna de las grandes manufacturas de ébauches suizas de la época, posiblemente Fontainemelon (FHF) o similar, destinado a abastecer a pequeñas marcas como Filmar.
Filmar fue una de tantas marcas comerciales que equiparon movimientos suizos fiables en relojes destinados al uso diario. Sin grandes campañas publicitarias ni prestigio de lujo, construyeron su reputación sobre algo mucho más importante: la durabilidad.
Relojes hechos para acompañar vidas, no para impresionar escaparates.
Movimiento mecánico suizo de 17 rubíes con sistema Incabloc.
Las huellas de una vida desconocida
Mientras observaba el desgaste de la caja no pude evitar preguntarme quién lo había llevado durante tantos años.
Quizá acompañó jornadas de trabajo.
Quizá viajó en un bolsillo durante miles de kilómetros.
Quizá marcó citas importantes.
Quizá fue un regalo especial.
Nunca lo sabré.
Pero precisamente ahí reside parte de su encanto.
Los relojes conservan marcas que los documentos nunca registran. Pequeños golpes, arañazos y desgastes que hablan de una vida real. Cada una de esas marcas forma parte de una historia que el tiempo ha decidido guardar en silencio.
Restauración de un reloj de bolsillo vintage
No hubo una restauración agresiva. No hacía falta.
Un ligero pulido, una limpieza paciente y mucho respeto por la pieza.
La caja recuperó reflejos, la esfera recuperó dignidad y el conjunto volvió a tener presencia.
No como nuevo, sino como lo que realmente es:
Un superviviente.
Porque en el coleccionismo de relojes vintage no buscamos perfección. Buscamos historia.
Cada marca, cada desgaste y cada pequeña cicatriz es una página más de una vida que sigue contándose décadas después.
El Filmar tras una limpieza respetuosa y conservando toda su personalidad.
Características del Filmar Pocket Watch
- Tipo: reloj de bolsillo tipo monja
- Movimiento: mecánico manual
- Rubíes: 17 jewels
- Sistema antichoque: Incabloc
- Origen: Suiza
- Época estimada: años 50-70
- Estado encontrado: funcionando
- Precio de compra: 5 €
Por qué merece la pena coleccionar relojes de bolsillo vintage
En un mundo dominado por Rolex, Omega o Longines, piezas como este reloj de bolsillo Filmar suelen pasar desapercibidas.
Pero aquí reside la esencia del coleccionismo:
- Relojes vintage auténticos.
- Movimientos mecánicos suizos clásicos.
- Historia accesible y real.
- Piezas únicas rescatadas del olvido.
- Hallazgos imposibles de reproducir en un catálogo moderno.
Cada marca, cada desgaste y cada imperfección cuentan algo que ningún reloj recién fabricado podrá contar jamás.
Porque el valor histórico no siempre está ligado al precio. A veces está ligado simplemente a haber sobrevivido.
Quizá Filmar nunca ocupe páginas en los grandes libros de la relojería. Quizá sus relojes nunca alcancen cifras espectaculares en subastas.
Pero piezas como esta recuerdan que la historia de la relojería también fue construida por miles de relojes modestos que acompañaron la vida cotidiana de personas anónimas.
¿Lo volvería a comprar?
Sin ninguna duda.
No por su valor económico.
No por su rareza.
Sino porque representa exactamente aquello que hace apasionante este hobby: descubrir algo que otros pasaron por alto y devolverle una segunda oportunidad.
El verdadero valor
¿Vale mucho dinero?
No.
¿Vale la pena?
Absolutamente.
Lo más sorprendente es que toda esta historia comenzó por solo 5 euros.
Menos de lo que cuesta una comida rápida.
Y, sin embargo, esos 5 euros compraron algo mucho más valioso: la emoción de un hallazgo auténtico y la oportunidad de rescatar una pequeña pieza de historia.
Porque este reloj no es solo un objeto. Es un recordatorio de por qué coleccionamos:
👉 Por la búsqueda.
👉 Por el hallazgo.
👉 Por la emoción del descubrimiento.
👉 Por la conexión con el pasado.
Porque al final, los relojes más especiales rara vez son los más caros. Son aquellos que sobreviven al tiempo, al olvido y a la indiferencia hasta que alguien vuelve a escucharlos.
Y eso es exactamente lo que hacemos los cazadores de relojes vintage.
Quizá dentro de unos años vuelva a cambiar de manos. Quizá alguien lo encuentre en otro mercadillo. Quizá continúe su viaje.
Pero durante un tiempo, esta pequeña pieza olvidada ha encontrado un nuevo hogar.
Y mientras siga latiendo, su historia continuará.
Porque los relojes no miden el tiempo.
Conservan la memoria de quienes lo vivieron.
Y cuando uno de ellos vuelve a latir después de años de silencio, nos recuerda que algunas historias nunca terminan.
Solo esperan al próximo cazador que las encuentre.
🔎 Cuaderno del Cazador
🔎 Pieza encontrada: Filmar Pocket Watch 17 Jewels Incabloc
📍 Lugar del hallazgo: Mercadillo de segunda mano
🧺 Lugar exacto: Mezclado en una caja de objetos antiguos
📅 Fecha: Abril de 2026
💰 Precio: 5 €
⚙️ Estado: Funcionando con desgaste estético propio de la edad
🛠️ Movimiento: Mecánico suizo de 17 rubíes con sistema Incabloc
❤️ Momento más especial: Darle cuerda por primera vez y ver cómo el volante volvía a oscilar después de años de silencio
✨ Restauración realizada: Limpieza general y pulido ligero de la caja
⭐ Nivel de rareza: 7/10
🏆 Nivel de satisfacción: 10/10
👀 Lo que más me gustó: Descubrir que seguía latiendo cuando nadie esperaba nada de él
📖 Lección del día: A veces 5 euros son suficientes para rescatar una historia que llevaba décadas esperando ser encontrada.
Seguimos buscando relojes. Seguimos encontrando historias.
Cazador de Relojes Vintage





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